sábado, 5 de octubre de 2013

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Era Noviembre. Hacía mucho frío y ella caminaba sola bajo la lluvia. Sus medias estaban casi tan destrozadas como su interior y el pelo le cubría media cara, como siempre. Se sentó en un banco. Sacó el paquete de tabaco y se encendió uno de aquellos cigarrillos. Al menos eso le calmaría un poco la ansiedad. Primera calada. Primera lágrima. Sacó sus cascos verdes, a juego con sus ojos. Play. Esa maldita canción. Nunca una canción le había hecho sentir tanto. Nunca una canción había conseguido comprenderla tanto como aquella. Alguien le tocó el hombro. Al levantar la vista vio a un chico, de pocos años más que ella, con el pelo más negro que había visto hasta entonces y con unos ojos azul oscuro enormes. Se quitó un casco para escuchar que le estaba diciendo el chico. Un cigarrillo. Ella le dio un cigarrillo, sin tener ni idea de que aquel chico de ojos azules se iba convertir en alguien muy importante en su vida.

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