Que soy una infantil, pero no por eso una inmadura. Que me encanta ver dibujos, y que nunca me canso de ver películas Disney. Que tengo fobia a las serpientes, y que cuando hay tormenta lloro de pánico, cierro los ojos y me pongo los cascos a todo volumen. Que me encanta dormir, que a mi no me puedes decir de quedar un sábado a las diez y media, por que lo más seguro es que no quedemos. Que soy vaga, a muerte, y que el desorden reina en mi. Que soy la cosa más tímida del mundo, hasta que me suelto. Te puedes llegar a pasar toda una tarde llorando de risa conmigo. Que soy la típica gilipollas con la que todos se meten porque nunca se llega a cabrear, a lo mejor me pico y al minuto se me pasa. Desde que era una enana me he pasado la vida jugando a videojuegos con mi padre. El mismo que desde la cuna me lleva poniendo Maná y ese grupo raro que le encanta. Música. La única que ha estado ahí cuando nadie estaba. Odio que me digan la música que debo escuchar. Escucho lo mio, porque es lo que me gusta. Para mi es música lo que consigue transmitirme, no lo que te puede llegar a transmitir a ti. Conmigo puedes ser tu mismo, porque yo nunca te voy a juzgar, ya que es algo que odio que me lo hagan. Si hago algo será por alguna razón, razón que le explicaré a quien yo crea que debo explicar y razón que a nadie más le importa. No tengo autoestima, me la he ido dejando por el camino al tropezar. No confío en nadie, ya que me ocurrió algo hace mucho que me hizo cerrarme de cara al mundo, y si en ti confío siéntete afortunado y importante en mi vida, ya que será porque de verdad lo seas. Yo sé como soy, soy la única que me ha visto en todas mis facetas y la única que sabe mi historia completa, y no hace falta que me convenzas de que soy guapa, de que soy especial, porque si yo no lo veo así no me lo voy a creer nunca. No quiero que la gente intente cambiarme, aunque crean que es mejor para mi, yo soy la que decido que hago y que no hago en mi vida. No encajo en ninguna parte. Ellas son tacones, yo soy deportivas. Ellas camisas apretadas, yo sudaderas. Pero me la trae floja, si de verdad me quieren así, a mi me da igual lo demás. Si noto que sobro en un sitio me iré por mi propia cuenta, nunca espero a que me lo digan, si de verdad me quieren allí me dirán de volver. Te diré mil veces que lo que piensen los demás me la suda, pero no. Me jode, me jode todo lo que piensen de mi. Me jode mucho más que te metas conmigo delante de más gente. Nadie me defendería Y me da igual que me digan, yo si, yo no dejaría que te dijeran nada. Mec. Me amenazaron delante del que en ese momento era mi novio y de una de mis mejores amigas y ninguno de los dos se inmuto. En cambio yo no me puedo quedar callada si se están metiendo con alguien al que quiero. Soy muy sensible, muchísimo, puedo llorar por algo que a ti te parezcan tonterías Soy de las de tragar y callar para luego explotar. No seré ni la más guapa, ni la mejor ni la que más te quiera. Al contrario, soy la típica con la que acabarás de los nervios por no entenderme, la típica a la que le echaras en cara que todo salga mal, pero de la que seguramente acabarás perdidamente enamorado para luego dejar tirada hecha polvo. Amo a mi madre, seguramente por encima de todo. Si no sé que está ella yo no puedo dormir, puedo ponerme hasta a llorar como una niña pequeña, porque eso es lo que soy, una niña. Me siento tonta, muy tonta, no entiendo las cosas y la gente me pide mucho más de lo que puedo llegar a dar. Soy rara, yo lo admito, y te podré decir igual que te quiero como que se me ha metido la compresa por dentro. Pero yo soy así, si quieres, bienvenido, si no, ahí está la puerta, aunque espero que no te pases la vida llamando para joder.
Em, la imbécil de turno.
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