sábado, 20 de octubre de 2012
Hoy me levanté pensando en ti. Como en cada puto día. Con este dolor que se me agarra al pecho y parece que no pueda respirar. Estabas aquí, conmigo. Era el sueño de siempre. Estábamos en mi ciudad, en la avenida y tú ibas con esa gorra que tanto me gusta. Yo iba andando y tu me cogías por detrás con una mano mientras con la otra me tapabas los ojos. Tus palabras eran las mismas en todos los sueños. 'Pequeña, sabes quien a venido a verte?' Mi grito se escuchó en toda la ciudad. Yo me giraba y te abrazaba mucho más fuerte de lo que he abrazado a alguien. A los minutos me decías 'Eh, Em, acabo de llegar y ya intentas ahogarme?'. Y sonreíste. Tu sonrisa. La que se repite todos los días a través de una pantalla. Estabas conmigo, a mi lado, podía abrazarte como siempre hemos soñado. Y ese día llegará. Te juro que llegará.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Misma mierda, distinto día.
7 y media de la mañana. Arriba dormilona. Miras el móvil. Ni un mensaje. Ingenua. ¿Acaso pensabas que alguien te iba a escribir? Ella ya no está, como cada mañana, estará de camino a la universidad. Piensas que ponerte. ¿Acaso importa? Te pongas lo que te pongas te vas a ver mal. Decides tomarte la leche, como siempre terminas haciendo. Un sorbo. Otro sorbo. No hay fuerzas ni para beberte un vaso de leche. Te lo terminas. Decides mear. Supones que por alguna parte deberán salir los problemas. Vuelta al armario. Lleno de ropa, de pantalones y de zapatos. Optas por lo de siempre. Una camiseta ancha, pitillos y deportivas. Decides hacerte el pelo. Ese pelo que te lavaste ayer y hoy vuelve a estar hecho mierda. Mejor dejarlo. Te cepillas los dientes primero. Terminas. Miras el reloj. Ya son las 8. Ahora sí. Toca el pelo. Lo intentas domar como puedes. Vas a beber. 'Quítate el pelo de la cara' 'Con coleta estas más guapa' Te dice tu madre. La ignoras. El pelo es la única manera de tapar esas malditas ojeras y esa sonrisa rota. Sigues. La mochila. Primera hora. Inglés. Segunda. Matemáticas. Y así hasta terminar la maldita mañana. 8 y 10. Miras el móvil. Un mensaje 'Ya voy hacia allí'. La cama, tienes que hacerte la cama. La haces como puedes. Coges un chicle, te despides de tu madre y sales de casa. Cascos puestos. Volumen al tope. El único momento que vale la pena. Vas llegando al sitio. Te los quitas. Vuelta a la rutina. Dos besos. Empiezas a andar. Llegas al instituto. Subes esos tres pisos. Llegas. Tiras la mochila y te sientas en el suelo. Llega la profesora. 'Y yo para que me siento?' Piensas.
Suena la última sirena del día. Por fin libre. Después de esto solo quieres echarte en el sofá con los cascos puestos. Llegas. Te tumbas. Te decides a poner play y tu madre te dice que pongas mesa. La pones quejándote y de mala gana. Terminas. Te tumbas.
Hora de comer. Canelones. Te encantan, pero no tienes fuerzas ni para levantar el tenedor. Comes como puedes. Terminas. Hora de la siesta.
5 y media. Algo te está moviendo. Tu madre despertándote 'A merendar y luego te pones a estudiar'. No tienes fuerzas. Necesitas descansar. Te trae el vaso de leche. Te lo bebes y te vuelves a acostar. Vuelve a despertarte. 'Ponte ya a estudiar que es muy tarde'. No tienes fuerzas. Empiezas fuerte pero no terminas ninguna asignatura. Solo necesitas dormir durante días.
Llega la cena. Pones mesa otra vez tú. Tu hermana está estudiando. Lo que viene a ser con el móvil. Te terminas el plato como puedes y te pones a ver la tele. Llegan las 12 y tu madre decide que es hora de dormir. Te vas a la habitación. Tu hermana tiene ganas de risas. Intenta que no te duermas. Se duerme ella. Tu ya no puedes. Ahora que estás sola lloras. Lloras durante varias horas. No puedes más. Misma mierda distinto día.
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